5 riesgos de conducir con un parabrisas dañado
- 360 Parabrisas

- 14 ago 2025
- 1 Min. de lectura
Un parabrisas en buen estado no es solo cuestión de estética: es una pieza clave en la seguridad de tu vehículo. Conducir con un vidrio roto, rajado o astillado implica riesgos que muchos subestiman.
1. Reducción de la visibilidad: Incluso una pequeña fisura puede desviar la luz y crear reflejos peligrosos que dificulten ver la ruta.
2. Pérdida de resistencia estructural: El parabrisas contribuye a la rigidez de la carrocería. Un vidrio dañado puede comprometer la estructura del vehículo en caso de choque.
3. Menor eficacia de los airbags: En muchos autos, el airbag del acompañante se apoya en el parabrisas al inflarse. Si el vidrio no está firme, su despliegue puede fallar.
4. Riesgo de desprendimiento: Un parabrisas flojo o fisurado puede soltarse ante un impacto, aumentando el riesgo de lesiones graves.
5. Multas y fallas en la ITV: En Argentina, circular con el parabrisas roto puede implicar multas y es motivo de desaprobación en la Inspección Técnica Vehicular.
Conclusión
Postergar el recambio de un parabrisas dañado es poner en riesgo tu seguridad y la de los demás. En 360 Parabrisas ofrecemos recambios con repuestos originales o alternativos certificados, garantizando calidad y seguridad en cada servicio.





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